Kuki

¿Sabes por qué te extraño tanto? Fuiste mi amigo desde que yo nací, crecimos juntos. Te tendré siempre en mi corazón.

Ahora que ya no estás a mi lado, solo me queda esperar que, allá donde estés, sientas el calor de mi amor. Pues siempre perdurará.

Algunos ángeles no tienen alas. Tienen 4 patas, un cuerpo peludo, nariz de pelotita, orejas de atención y un amor incondicional.

Allá, en el otro mundo, tu alma, pobre perro, ¿no habrá de recostar en mi regazo espiritual su espiritual cabeza?

Aquí reposan los restos de una criatura que fue bella sin vanidad, fuerte sin insolencia, valiente sin ferocidad y tuvo todas las virtudes del hombre y ninguno de sus defectos.

Cuando sea mayor quiero ser como tú: bueno, cariñoso y optimista.

Dicen que no hay amor igual que el de un perro a su amo. Sin embargo, mi amor por ti fue igual de intenso y profundo.